La palabra es, de todo lo humano, lo que en mayor medida desencadena la mayor oposicion del hombre, su ira mas espantosa y su furiamás destructiva y perniciosa.
Ni el poder, ni la ira, ni la fuerza respetan la verdad si les es adversa
-y tu,Hipatia, recuerda que tan solo eres una mujer que intenta parecerse a un hombre, tal como lo haria un simio del circo que imita a su amaestrador humano..
-¡No,yo soy nada menos que una mujer! y por tanto, soy igual a un hombre en inteligencia, en alma, en derechos.
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