domingo, 28 de noviembre de 2010

Y ahora?

Por cada sueño, cada esperanza, cada paso gracias a ti.
Por ser quien soy gracias a tu mirada, y sentir mi alma sujeta con cada palabra tuya cuando esta apunto de derrumbarse.
Por la ilusion al despertar, el poder soñar con algo mas,
por querer ser tuya para siempre.
Por sentirte lejos demasiadas veces,
porque no te acercas,
porque te necesito, quizas demasiado
porque tus besos no son solo mios
por cada susurro que me puede dar tanto,
como me puede quitar.
Porque tengo tanto miedo,
que me ahogo en la ansiedad de no tenerte.
Porque no me arrepiento de haberte querido tanto
pero a veces quisiera quererte algo menos

Porque no se por qué.

sábado, 13 de noviembre de 2010

20 poemas de amor y una cancion desesperada


Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto

G.A.Bécquer: Rimas

Yo sé un himno gigante y extraño
que anuncia en la noche del alma una aurora,
y estas paginas son de ese himno
cadencias que el aire dilata en las sombras.

Yo quisiera escribirle, del hombre
domando el rebelde, mezquino idioma,
con palabras que fuesen a un tiempo
suspiros y risas, colores y notas.

Pero en vano es luchar; que no hay cifras
capaz de encerrarle, y apenas ¡oh hermosa!
si teniendo en mis manos las tuyas
pudiera, al oído, cantartelo a solas.