domingo, 18 de diciembre de 2011

Mi madre dice que últimamente no se me puede hablar, que lloro por todo.
Quizás es cierto, pero sinceramente, es que he descubierto que me gusta llorar. Se puede llorar de pena, de alegría o de miedo, pero no se puede fingir una lágrima.
La vida me ha demostrado, sin embargo, que la sonrisa suele ser fingida; una triste máscara que esconde enormes tristezas y preocupaciones.
En definitiva, no idealicemos tanto una sonrisa, y valoremos tambien el llanto, que suele expresar mucho mas, y mas sinceramente.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Dalai Lama

Ten en cuenta que el gran amor y los grandes logros requieren grandes riesgos


Nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como aquél que no sabe sonreir a los demás.




jueves, 2 de junio de 2011

La primera noche- Marc Levy

Dicen que los lugares conservan la memoria de los instantes que vivieron quienes allí se amaron, quizá sólo sea una locura, pero esta mañana necesito creer en ello.


domingo, 6 de marzo de 2011

Jorge Manrique: Coplas a la muerte de su padre

Si fuese en nuestro poder
hacer la cara hermosa,
corporal,
como podemos hacer
el alma tan gloriosa,
angelical,
¡Qué diligencia tan viva
tuviéramos toda hora,
y tan presta,
en componer la cativa,
dejándonos la señora
descompuesta!

Ved de cuan poco valor
son las cosas tras que andamos
y corremos,
que, en este mundo traidos,
aun primero que muramos
las perdemos:
de ellas deshace la edad,
de ellas casos desastrados
que acaecen,
de ellas, por su calidad,
en los mas altos estados
desfallecen.

Decidme: la hermosula,
la gentil frescura y tez
de la cara,
el color y la blancura,
cuando viene la vejez,
¿cuál se para?
Las mañas y ligereza
y la fuerza corporal
de juventud,
todo se torna graveza
cuando llega el arrabal
de senctud.



miércoles, 23 de febrero de 2011

Francisco de Quevedo

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora a su afán ansioso lisonjera;

Mas no, de esotra parte, en la ribera,
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
Venas que humor a tanto fuego han dado,
Medulas que han gloriosamente ardido:

Su cuerpo dejará no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Jorge Luis Borges


Al triste

Ahí está lo que fue: la terca espada
del sajón y su métrica de hierro,
los mares y las islas del destierro
del hijo de Laertes, la dorada
luna del persa y los sin fin jardines
de la filosofía y de la historia,
el oro sepulcral de la memoria
y en la sombra el olor de los jazmines.
Y nada de eso importa. El resignado
ejercicio del verso no te salva
ni las aguas del sueño ni la estrella
que en la arrasada noche olvida el alba.
Una sola mujer es tu cuidado,
igual a las demás, pero que es ella.